¿Cuál es la mayor dificultad que encuentra un principiante cuando empieza el flamenco?

Sin duda la intergración del compás. Tendrá que sentirlo sin contar el tempo en su cabeza. El compás es lo que une el cante, el baile y la guitarra, es fundamental, es la escencia del flamenco y sín él no hay flamenco.

 ¿Se puede aprender el flamenco sin ser andaluz?

El flamenco es efectivamente una música anclada en un territorio preciso, una fusión de culturas de donde surgió una rítmica única en su género. En Andalucía la familia sigue siendo el pilar de la transmisión de los conocimientos técnicos y del repertorio y esto se hace a través de la imitación y de la impregnación. Si algún extrangero quiere tener acceso a una comprensión profunda de esta música tiene que buscar otras entradas. Estas entradas existen. Las he tomado ya, y reivindico mi mirada distanciada sobre este arte.

 ¿Es esta “mirada distanciada” una ventaja para la enseñanza?

Sí, seguramente. Es como los idiomas: un locutor nativo no siempre sabe explicar la gramática de su lengua. Habla sin equivocarse nunca, por supuesto, pero no tiene la distancia que le permitiría explicar el funcionamiento de sus frases. El lenguaje del flamenco tambíen obedece a reglas muy estríctas que pueden ser enseñadas y aprendidas con racionalización, no solo con impregnación.

 ¿Quiere decir eso que no existe el “duende”?

Prefiero hablar de trabajo y de estudio. Como solía decir Paco de Lucía (minutos 7:24 a 7:52 de la intervista), ¡”En la música hay 90% de transpiración y 10% de inspiración”!